"No importa de dónde vienes, sino a dónde vas".

"Si puedes soñarlo puedes hacerlo".

sábado, 29 de noviembre de 2014

Navidad

Llegó el espíritu navideño, las ventanas decoradas, papá Noel escalando chimeneas, luces intermitentes, centros comerciales abarrotados, dorado, plateado y mucha purpurina. Me paro a pensar en que el 25 de diciembre estará todo el mundo en su cálida casita, compartiendo momentos con unas veinte personas, teniendo lo que muchos califican como "tostón" de la cena familiar,  luciendo vestidos y trajes elegantes y bailando bajo la luz de la luna mientras yo lo viviré casi como cualquier otro día, un día frío frente al calor que desprenden los demás...Tendré una cena frente al banquete de los otros, una mesa para cuatro, mi vestido será un pijama pomposo de Hello Kitty y dormiré. Siento envidia por esa alegría que no soy capaz de sentir, no sé qué hacer para poder cambiar mi 25 de diciembre para que no todos los años sea como es, quiero darle sentido a la decoración de mi hogar, quiero que sea más que una excusa para abrir regalos. Parece que "lo tengo todo papi", pero me falta algo.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Segundo de Bachillerato

Sé que siempre digo lo mismo, que voy a escribir y luego...luego pasa lo que pasa. Pero posiblemente esté viviendo un año determinante en mi vida: El infierno de segundo de Bachillerato. Mis días se limitan a estudio, estrés, profesores comiendo el coco con Selectividad y calendarios lleno de rojo. Sientes presión porque te condicionas a sacar una nota concreta, antes cuando había huelgas de profesores o de alumnos aprovechabas para quedarte en casa, durmiendo y ahora las tomas como oportunidades concedidas por Dios para poder estudiar. Intentas lo que todos llaman "llevar las materias al día", aunque te das cuenta de que nunca da tiempo a nada, que se acaba la tarde y sólo has repasado Historia y hecho dos problemas de Química. Llegan los exámenes, te agobias (o no) como siempre, parece fácil y luego te sorprende la dificultad que conlleva sacar un siete. Reparten las notas y aprueban tres, estás asustada y espérate, que aún es noviembre. En fin, sólo puedes pedalear hacia delante e ir sobreviviendo. Cruzemos los dedos.