"No importa de dónde vienes, sino a dónde vas".

"Si puedes soñarlo puedes hacerlo".

domingo, 31 de mayo de 2015

Vida prePAU

Mis mayores miedos son ir al dentista (sus instalaciones me recuerdan a los quirófanos, cuando me tumbo siento que me van a hacer daño) y los roedores. Desde hace nueve meses la PAU también se convirtió en uno de ellos, pero ahora que quedan nueve días decir que es un miedo es quedarse corto. Por el día estudio, por la tarde estudio y por la noche sueño como fracaso en los exámenes. Estoy agobiada, quiero respirar bien, vivir la vida y no ser un robot programado para sujetar un libro diez horas al día. Me desahogo tocando el piano, bombardeando las redes sociales y compartiendo chistes malos, como una foto de una ola de varios metros con una frase al lado que pone: "Yo cuando se acerca la Selectividad". 
El otro día tuve clases preparatorias y en una de las hojas que nos entregó el profe figuraba: "Estudia todos los días, compensa", N por su parte y en sus momentos positivos intenta protonar el tenso ambiente: "Mira el lado bueno, son diez días para la PAU pero trece para ser libre. Tendremos el mejor verano de nuestra vida y entraremos en la carrera que tanto ansiábamos". Quizás estoy tan hundida en la miseria que niego todo. No sé si compensa estudiar todos los días aunque lo hago, no sé si será el mejor verano de mi vida porque la próxima estación del año y mi futuro dependen de esta maldita prueba. Tengo la sensación de que todo el mundo será feliz y entrará en su carrera excepto yo. Como necesito una nota como los gases que tienden a expandirse todo lo posible me quedaré llorando dentro de un armario el resto de mi vida...
¿Miedo por ir al dentista? Ahora no me disgustan las revisiones, de hecho creo que me pondré brackets.

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