"No importa de dónde vienes, sino a dónde vas".

"Si puedes soñarlo puedes hacerlo".

jueves, 12 de noviembre de 2015

Tetris como filosofía de vida

El tetris siempre me ha parecido un juego clásico poco entretenido, hasta que un día conocí a su primo-hermano: Tetris Battle. Es el mismísimo tetris pero con dos jugadores y con una duración de dos minutos por partida. Juegas con un contrincante y las líneas que haces se las mandas al otro, así añades más altura a su bloque. Si el bloque llega arriba entonces consigues un KO. A partir de 3-5 KOs ganas directamente; la victoria lo determina el número de KOs, si no los hay cuenta el número de líneas enviadas, y en caso de coincidir en este dato, gana el que tenga el bloque en una posición más baja.
Tras horas y horas colocando figuras de colores (o de chocolate, una edición limitada que compré por San Valentín), soy nivel 89 con el título de Legendario GM (ni idea de lo que significan las siglas). En este momento me doy cuenta de que por detrás de un simple pasatiempo puede haber inteligencia y lecciones de vida, estas son algunas de las que he aprendido:
- Quien no arriesga no gana: Si construyes una torre alta tienes más posibilidades de ganar, pero un solo fallo puede marcar tu derrota.
- Siempre se puede empezar de nuevo: Si tu contrincante pretende obtener un KO y estás rozando el límite superior no intentes evitar que lo logre, así evitarás jugar con presión y con la sensación de que te están ahorcando. Con el tiempo que te queda puedes reconstruir la torre y compensar el KO anterior con ventaja.
- Quien mal anda mal acaba: Si te sientes malhumorado lo más seguro es que coloques mal alguna figura (o muchas), tu descontento hace que creas que perderás y provocará más errores que harán que la torre crezca sin que puedas eliminar líneas, y por tanto, pierdas.
- La belleza consiste en mirar más allá de las imperfecciones: En tetris hay una táctica llamada T-spin, consistente en colocar unas cuantas figuras "mal colocadas" de manera que formen un hueco para que quepa la figura con forma de "T" al bajarla lentamente y girarla. La dificultad radica en que tienes que olvidarte del concepto de "bloque perfecto" para poder hacer T-spins. ¿Tanta complicación para qué? Porque esto permite enviar el triple de líneas, ganar brillantemente a partir de desperfectos.

¿Y bien? ¿Consigues extrapolar alguna de ellas a situaciones que te han ocurrido?