"No importa de dónde vienes, sino a dónde vas".

"Si puedes soñarlo puedes hacerlo".

sábado, 26 de marzo de 2016

Me da igual

Quedan tan sólo unos meses para que acabe primero de Enfermería. Después de todo he conseguido quedarme y superar mis pequeñas crisis espontáneas de dejar la carrera, sin embargo, siento que mi vida ha perdido parte de su sentido. No me gusta la persona que soy porque estoy contribuyendo a afirmar el dicho popular que dice que si estás en Enfermería es porque no te ha dado la nota para Medicina. Enfermería es una carrera preciosa que no se merece el valor que le conceden: "no es Medicina de segunda, son cuidados de primera".
Desde septiembre he vivido mis días como si todo me diese igual, sin ningún tipo de motivación o satisfacción. Aunque parezca depresivo, que todo te dé igual también significa poder permitirte el lujo de hacer cosas que sin sentirte vacía no harías. Hago lo que quiero en el momento que quiero, y eso me hace feliz dentro de lo que cabe, porque nunca me había sentido más libre, es como volver a ser niña pero con menos limitaciones. Por otro lado, el Tetris también es un componente clave, cuando tengo problemas consigo evadirme con el juego como si consiguiera la solución a todo a base de encajar figuras, las acoplas y todo resuelto, todo desaparece. 
Es verdad que los sueños pueden cambiar, es verdad que los estudios sólo son una parte de mí, es verdad que nadie está predeterminado a ejercer una profesión concreta, pero se me quitan las ganas de estudiar, de ir a clase y de salir cuando me acuerdo de que "diagnóstico enfermero" es todo lo que no es diagnóstico médico, que no tengo que aprenderme las ramas de la arteria mesentérica superior porque para qué. El póster que tengo en mi habitación me recuerda todos los días: "Hagas lo que hagas, hazlo con pasión", hace que me dé cuenta de que no puedo buscar pasión en el sitio equivocado.