"No importa de dónde vienes, sino a dónde vas".

"Si puedes soñarlo puedes hacerlo".

jueves, 22 de septiembre de 2016

Gracias y lo siento

Eran las dos de la tarde de otro maldito lunes. Estaba en la facultad terminando un trabajo, entre debates acerca de bibliografías en APA y Vancouver, y lo que yo conozco como “merengue” y mi amiga como “suspiro”. De repente, me volvió a llamar ese número largo con prefijo de Filipinas. Al principio, pensé que sería otra de las llamadas del Instituto Cambridge ofreciéndome una de sus maravillosas becas, así que iba a colgar. El punto es que me estaban grabando mientras hablaba por teléfono y el vídeo recogió estas palabras: “Sí, soy yo. ¡Sí quiero! Ahora mismo”. No supe muy bien cómo reaccionar, sólo que quería abrazar a todo ser humano que estuviera a menos de dos metros de mí, llorar, y pedirles que me dijeran por favor que no era una broma. Porque cuando llevas casi dos años amargando a todos con lo que piensas día y noche, cuando has perdido la confianza en ti misma, o cuando parece que van a quitar Selectividad/PAU porque no paras de presentarte, crees que todo es demasiado bueno para ser verdad. A lo largo de este tiempo, aparte de comprobar que soy tremendamente masoca, he llegado a un par de conclusiones más. Que conformarse no tiene ningún sentido, que quien no arriesga no gana, que la estadística es absurda, que tienes que actuar de manera que te sientas bien contigo mismo, y que que el palito largo del tetris te toque sólo es una cuestión de tiempo.
Gracias a todos los que me habéis apoyado. Gracias por dedicarme canciones, gracias por recomendarme pelis, gracias por la lámina y la taza de Mr. Wonderful. Gracias por aguantarme. Muchas gracias y lo siento. Lo siento por no poder haberos contado cosas mejores y haberos metido en mi pequeño círculo vicioso. Espero que pueda compensarlo con anécdotas como cuando me estampé contra el detector de metales la primera vez que fui a pagar el seguro escolar, o que si me haces reír en la piscina es muy probable que ponga a prueba la capacidad del socorrista para sacarme del agua.
Mi felicidad es 1% neurotransmisores y 99% Medicina. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario