"No importa de dónde vienes, sino a dónde vas".

"Si puedes soñarlo puedes hacerlo".

lunes, 29 de diciembre de 2014

Planes

Siempre he sido una persona ordenada porque me gusta tener todo bajo control y así ser capaz, por ejemplo, de encontrar el cortauñas cuando lo necesito y no acabar con una gran colección de cortauñas por comprar uno cada vez que se pierde otro misteriosamente.
Si en mi habitación todo está colocado en su sitio, en mi mente también, hago planes para cualquier evento o tarea. Sé que suena inútil porque los planes jamás se desarrollan como uno quiere que se desarrollen (a la perfección) y son algo irrealistas.
Hacer planes es dibujar un mapa con el que puedo sentirme más segura que no tener ni idea de mi localización o el sentido que debo tomar. Es sólo un guía que me dice "debes ir por ahí" y no un taxi que me lleva directamente a mi destino. Para empezar, en la vida no hay taxis y todos andamos a pie, con pasitos de bebé y con miedo de besar el suelo.
Ordeno mi habitación porque aunque no sepa las coordenadas exactas del objeto que estoy buscando al menos sé en qué cesta mirar.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Adiós, Dolores

Hace una semana y media me pasó algo un poco intimidante. Estaba en el instituto, necesitaba ayuda urgentemente y en mi alrededor sólo había una chica. Sin pensarmelo dos veces me acerqué a preguntarle si sabía la respuesta a mi pregunta. No comprendía demasiado el español, aunque a la tercera logró entenderme, creo que padece una discapacidad mental. Sólo quería una respuesta, pero ella se vio decidida a acompañarme, ¡qué detalle!
Por el camino nos encontramos con una profesora que le preguntó a dónde iba con un tono simpático y amable, así me enteré de que se llamaba Dolores. Ella soltó directamente su (nuestro) propósito y pasé vergüenza. Seguimos andando, de repente me puso la mano en el hombro como si fuésemos colegas de toda la vida. Me sentí incómoda, intenté apartar su brazo, pero volvió a colocarla sobre mi hombro. Era repelente, sin embargo, me mordí la lengua para mantener el silencio que superaba a lo que me callé en belleza.
Después de hacer lo que tenía pendiente iba a marcharme sigilosamente mientras se distraía, no obstante, me acordé de que dijo: "tengo una nueva amiga", sentí pena y me quedé, cinco minutos no matan a nadie. Dimos unos pasos escasos, seguía caminando, hasta que de manera muy bizarra y antinatural me cogió en brazos y me sentó en un banco casi tirándome, ¿será bruta? Afortunadamente sonó el timbre, ¡salvadas por la campana! Adiós, Dolores.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Los del sur

Vivo en un pueblo perdido, pisoteado y detestado en el sur de Madrid, donde al parecer los recursos no son suficientes y tenemos tan mala fama que con decir "los del sur" nos tacharían de terroristas. ¿Qué hay aquí? Pues no tenemos tres ojos, ni cuatro piernas ni antenas en la cabeza, ni... Lo que pasa es que las autoridades se preocupan tanto por nosotros que impulsan el cierre del teatro municipal; promueven que los centros de enseñanza limiten el número de fotocopias para poder pagar las facturas de la luz y no tener que mendigar tizas y folios; construyen un tranvía que cada vez se extiende más, para embellecer la ciudad con más semáforos de colores (facilitan los atrasos y broncas por llegar tarde a los sitios, si se respetan claro); el personal está tan contento con su paga que hace huelga y las calles están obstaculizadas con montañas de basura. Todo esto no pasaría en otras zonas de Madrid, donde hay arcoiris y gnomos de jardín y papuchis que autorizan el Visa para un viaje a Wonderland.
En el sur hay gente más pobre, eso es todo, y si encima nos tienen en un ambiente tan espléndido que no esperen gran cosa. No obstante, no tenemos bombas atómicas ni pretendemos atentar contra los derechos humanos. Se puede ser pobre y con dignidad.
¿A qué viene esta entrada? Pues porque ahora alguien "no del sur que ha caído del cielo" nos llama "los del sur" con tono despectivo y estamos algo molestos. Si los del sur somos "terroristas", entonces, ¿en el norte, este y oeste qué son? ¿Son todos pacifistas de la muerte y no pisan ni a una hormiga?

Vandalismo

Tal vez pueda entender a los autores de los graffitis y comprender que en algún sentido pintarrajear una pared es arte. No es que sea correcto, porque no me haría ni pizca de gracia que pintasen una de las paredes de mi casa, pero al menos quien los ve diría: "wow, ¡qué belleza!" (bueno, belleza en el arte, según mi profesor de historia, es como no haber dicho nada porque lo que vale es lo que se desea expresar y no porque un cuadro sea extremadamente bonito).
Ahora bien, jamás encontraré una justificación para aquellos que se dedican a romper las válvulas de los váteres en mi instituto y jugar con el jabón y el papel higiénico que en un entonces había. ¿Es que les encanta sufrir de cistisis por el cierre de baños o es que tienen una vejiga potentísima?

sábado, 6 de diciembre de 2014

Cualidades y defectos

Cuando conocemos a una persona lo primero que preguntamos es su nombre y tras un análisis express nos causa una primera impresión. A medida que vamos conociendo a las personas vamos estableciendo subjetivamente sus posibles "cualidades" y "defectos". Algunos aspectos de la personalidad de una persona pueden ser positivos para unos y negativos para otros.
Por otro lado, pienso que las personas son como cartulinas blancas, negras y grises. La cartulina blanca representa una persona que parece que todo le va la mar de bien, es atractivo y afortunado, social, popular... pero tendemos a sacarle defectos, garabatos negros que contrastan con el color blanco de la cartulina. En cambio, la cartulina negra, que simboliza una persona inactiva, apagada, desgraciada, asocial...sólo resaltaría a la perfección el blanco, pues solemos darnos cuenta de que pueden ser divertidos, agradables, amistosos, etc, sacamos cualidades. En el caso de la cartulina gris, sería el caso de gente "normal", que ni fu ni fa, a los que pintamos con blanco y negro, aunque ninguno destaca como en las otras cartulinas.
Ejemplos a mi teoría:
- Cartulina negra: El típico tío buenorro al que tachamos de pijo, mujeriego, cani, con un carácter irritante y odioso.
- Cartulina blanca: Una chica que no tiene tantos amigos debido a su timidez. En el fondo es divertida, creativa y con un gran mundo interior que no expone directamente al mundo. No solemos saber cómo son en realidad, pero hay cualidades suyas que emergen de la profundidad de su ser hasta la superficie.
- Cartulina gris: No es un caso extremo como en los anteriores. Se aplicaría al resto de individuos.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Navidad

Llegó el espíritu navideño, las ventanas decoradas, papá Noel escalando chimeneas, luces intermitentes, centros comerciales abarrotados, dorado, plateado y mucha purpurina. Me paro a pensar en que el 25 de diciembre estará todo el mundo en su cálida casita, compartiendo momentos con unas veinte personas, teniendo lo que muchos califican como "tostón" de la cena familiar,  luciendo vestidos y trajes elegantes y bailando bajo la luz de la luna mientras yo lo viviré casi como cualquier otro día, un día frío frente al calor que desprenden los demás...Tendré una cena frente al banquete de los otros, una mesa para cuatro, mi vestido será un pijama pomposo de Hello Kitty y dormiré. Siento envidia por esa alegría que no soy capaz de sentir, no sé qué hacer para poder cambiar mi 25 de diciembre para que no todos los años sea como es, quiero darle sentido a la decoración de mi hogar, quiero que sea más que una excusa para abrir regalos. Parece que "lo tengo todo papi", pero me falta algo.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Segundo de Bachillerato

Sé que siempre digo lo mismo, que voy a escribir y luego...luego pasa lo que pasa. Pero posiblemente esté viviendo un año determinante en mi vida: El infierno de segundo de Bachillerato. Mis días se limitan a estudio, estrés, profesores comiendo el coco con Selectividad y calendarios lleno de rojo. Sientes presión porque te condicionas a sacar una nota concreta, antes cuando había huelgas de profesores o de alumnos aprovechabas para quedarte en casa, durmiendo y ahora las tomas como oportunidades concedidas por Dios para poder estudiar. Intentas lo que todos llaman "llevar las materias al día", aunque te das cuenta de que nunca da tiempo a nada, que se acaba la tarde y sólo has repasado Historia y hecho dos problemas de Química. Llegan los exámenes, te agobias (o no) como siempre, parece fácil y luego te sorprende la dificultad que conlleva sacar un siete. Reparten las notas y aprueban tres, estás asustada y espérate, que aún es noviembre. En fin, sólo puedes pedalear hacia delante e ir sobreviviendo. Cruzemos los dedos.