"No importa de dónde vienes, sino a dónde vas".

"Si puedes soñarlo puedes hacerlo".

viernes, 2 de enero de 2015

Comer por comer

Está muy de moda lo de adelgazar, pesar 40 kilos, marcar costillas y seguir una dieta basada en comida "de hámster" (aunque estos pequeñines estén rellenitos y como bolitas de arroz) como el muesli y otras invenciones como la Cocacola Light. Pero, ¿las dietas son sólo para adelgazar? Las dietas que catologo como "radicales" sí, de esas que mandan a freír morcillas la gastronomía y nos dejan, básicamente, con una botella de agua mezclada con fibra vegetal. Sin embargo, otras dietas como la mediterránea, más que para perder peso sirven para controlarlo. Lo bueno es que jamás te sientes hinchada (y sin necesidad de Activia), evitas grandes comilonas y el chocolate sabe mucho mejor.
En ocasiones miro con ojos golosos bolsas de aperitivos tamaño industrial y nubes en un empaque similar a una almohada tierna y suave que me desearía dulces sueños. No obstante, prefiero ingerir cantidades reducidas porque cuando hay poco se aprecia más y no siento que estoy cometiendo una falta de respeto hacia la comida. Cuando sólo tengo dos galletas danesas encuentro el sabor a mantequilla, me doy cuenta de que hay naranja junto al cacao y cuando toda la caja está a mi disposición, son masas con forma, horneadas y hechas con harina, huevo y mantequilla (porque lo pone en la tabla nutricional que tanto me gusta observar).
Detesto comer por comer, para ejercitar los músculos de la boca, estar llena y seguir como si no lo estuviera. Digamos que la única manera de recrear el marco de las dos galletas danesas sea seguir una dieta, sin ser "roedora" pero que evite que las patatas fritas me acaben sabiendo más a sal y a aceite porque tenga en mente vaciar la bolsa.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Pereza

El peor enemigo del hombre no es la muerte, ni el ébola, ni los tiburones, es la pereza. Porque la pereza nos puede, por pereza nos quedamos sobando el sofá bajo la cálida y suave manta de 90% algodón y 10% poliéster en lugar de disfrutar del día; por pereza nos echan una bronca de veinte minutos por algo que podríamos liquidar en diez; por pereza nos quedamos en la cama dos horas antes de desayunar.
"La pereza excesiva es miedo y cobardía,
 pesadez y vileza, suciedad y astrosía.
 Por pereza se perdieron muchos mi compañía.
 Por pereza se pierde mujer de gran valía".
"Por pereza de echar el pie hasta el escalón
caí de la escalera, me hice esta lesión".
"Yo estaba enamorado de una dama en abril
 estando cerca de ella sumiso y varonil,
 vínome a las narices descendimiento vil,
 por pereza en limpiarme perdí dueña gentil".
Fragmentos del Poema de los dos perezosos, Libro de buen amor, Juan Ruiz, Arcipreste de Hita.
Por pereza olvidé mi pasión por los libros, por pereza abandoné los pentagramas, las dulces melodías y mi apreciado piano, por pereza dejé mis sesiones de ejercicio, por pereza me quedé durmiendo y me desperté sintiéndome como una fracasada, por pereza perdí mil aventuras...
Un día perezoso es un día perdido. Querido 2015, haz que la pereza me devuelva todo lo que me robó y evita que me excuse de no hacer nada para acabar con nada.
Feliz año :)

lunes, 29 de diciembre de 2014

Planes

Siempre he sido una persona ordenada porque me gusta tener todo bajo control y así ser capaz, por ejemplo, de encontrar el cortauñas cuando lo necesito y no acabar con una gran colección de cortauñas por comprar uno cada vez que se pierde otro misteriosamente.
Si en mi habitación todo está colocado en su sitio, en mi mente también, hago planes para cualquier evento o tarea. Sé que suena inútil porque los planes jamás se desarrollan como uno quiere que se desarrollen (a la perfección) y son algo irrealistas.
Hacer planes es dibujar un mapa con el que puedo sentirme más segura que no tener ni idea de mi localización o el sentido que debo tomar. Es sólo un guía que me dice "debes ir por ahí" y no un taxi que me lleva directamente a mi destino. Para empezar, en la vida no hay taxis y todos andamos a pie, con pasitos de bebé y con miedo de besar el suelo.
Ordeno mi habitación porque aunque no sepa las coordenadas exactas del objeto que estoy buscando al menos sé en qué cesta mirar.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Adiós, Dolores

Hace una semana y media me pasó algo un poco intimidante. Estaba en el instituto, necesitaba ayuda urgentemente y en mi alrededor sólo había una chica. Sin pensarmelo dos veces me acerqué a preguntarle si sabía la respuesta a mi pregunta. No comprendía demasiado el español, aunque a la tercera logró entenderme, creo que padece una discapacidad mental. Sólo quería una respuesta, pero ella se vio decidida a acompañarme, ¡qué detalle!
Por el camino nos encontramos con una profesora que le preguntó a dónde iba con un tono simpático y amable, así me enteré de que se llamaba Dolores. Ella soltó directamente su (nuestro) propósito y pasé vergüenza. Seguimos andando, de repente me puso la mano en el hombro como si fuésemos colegas de toda la vida. Me sentí incómoda, intenté apartar su brazo, pero volvió a colocarla sobre mi hombro. Era repelente, sin embargo, me mordí la lengua para mantener el silencio que superaba a lo que me callé en belleza.
Después de hacer lo que tenía pendiente iba a marcharme sigilosamente mientras se distraía, no obstante, me acordé de que dijo: "tengo una nueva amiga", sentí pena y me quedé, cinco minutos no matan a nadie. Dimos unos pasos escasos, seguía caminando, hasta que de manera muy bizarra y antinatural me cogió en brazos y me sentó en un banco casi tirándome, ¿será bruta? Afortunadamente sonó el timbre, ¡salvadas por la campana! Adiós, Dolores.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Los del sur

Vivo en un pueblo perdido, pisoteado y detestado en el sur de Madrid, donde al parecer los recursos no son suficientes y tenemos tan mala fama que con decir "los del sur" nos tacharían de terroristas. ¿Qué hay aquí? Pues no tenemos tres ojos, ni cuatro piernas ni antenas en la cabeza, ni... Lo que pasa es que las autoridades se preocupan tanto por nosotros que impulsan el cierre del teatro municipal; promueven que los centros de enseñanza limiten el número de fotocopias para poder pagar las facturas de la luz y no tener que mendigar tizas y folios; construyen un tranvía que cada vez se extiende más, para embellecer la ciudad con más semáforos de colores (facilitan los atrasos y broncas por llegar tarde a los sitios, si se respetan claro); el personal está tan contento con su paga que hace huelga y las calles están obstaculizadas con montañas de basura. Todo esto no pasaría en otras zonas de Madrid, donde hay arcoiris y gnomos de jardín y papuchis que autorizan el Visa para un viaje a Wonderland.
En el sur hay gente más pobre, eso es todo, y si encima nos tienen en un ambiente tan espléndido que no esperen gran cosa. No obstante, no tenemos bombas atómicas ni pretendemos atentar contra los derechos humanos. Se puede ser pobre y con dignidad.
¿A qué viene esta entrada? Pues porque ahora alguien "no del sur que ha caído del cielo" nos llama "los del sur" con tono despectivo y estamos algo molestos. Si los del sur somos "terroristas", entonces, ¿en el norte, este y oeste qué son? ¿Son todos pacifistas de la muerte y no pisan ni a una hormiga?

Vandalismo

Tal vez pueda entender a los autores de los graffitis y comprender que en algún sentido pintarrajear una pared es arte. No es que sea correcto, porque no me haría ni pizca de gracia que pintasen una de las paredes de mi casa, pero al menos quien los ve diría: "wow, ¡qué belleza!" (bueno, belleza en el arte, según mi profesor de historia, es como no haber dicho nada porque lo que vale es lo que se desea expresar y no porque un cuadro sea extremadamente bonito).
Ahora bien, jamás encontraré una justificación para aquellos que se dedican a romper las válvulas de los váteres en mi instituto y jugar con el jabón y el papel higiénico que en un entonces había. ¿Es que les encanta sufrir de cistisis por el cierre de baños o es que tienen una vejiga potentísima?

sábado, 6 de diciembre de 2014

Cualidades y defectos

Cuando conocemos a una persona lo primero que preguntamos es su nombre y tras un análisis express nos causa una primera impresión. A medida que vamos conociendo a las personas vamos estableciendo subjetivamente sus posibles "cualidades" y "defectos". Algunos aspectos de la personalidad de una persona pueden ser positivos para unos y negativos para otros.
Por otro lado, pienso que las personas son como cartulinas blancas, negras y grises. La cartulina blanca representa una persona que parece que todo le va la mar de bien, es atractivo y afortunado, social, popular... pero tendemos a sacarle defectos, garabatos negros que contrastan con el color blanco de la cartulina. En cambio, la cartulina negra, que simboliza una persona inactiva, apagada, desgraciada, asocial...sólo resaltaría a la perfección el blanco, pues solemos darnos cuenta de que pueden ser divertidos, agradables, amistosos, etc, sacamos cualidades. En el caso de la cartulina gris, sería el caso de gente "normal", que ni fu ni fa, a los que pintamos con blanco y negro, aunque ninguno destaca como en las otras cartulinas.
Ejemplos a mi teoría:
- Cartulina negra: El típico tío buenorro al que tachamos de pijo, mujeriego, cani, con un carácter irritante y odioso.
- Cartulina blanca: Una chica que no tiene tantos amigos debido a su timidez. En el fondo es divertida, creativa y con un gran mundo interior que no expone directamente al mundo. No solemos saber cómo son en realidad, pero hay cualidades suyas que emergen de la profundidad de su ser hasta la superficie.
- Cartulina gris: No es un caso extremo como en los anteriores. Se aplicaría al resto de individuos.